Decursanza

Publicado originalmente por Bank of England el 2025-11-10

25 de mayo de 2026 · 3 min de lectura

El Banco de Inglaterra presenta su visión para la supervisión de stablecoins en libras esterlinas

El Banco de Inglaterra ha propuesto un marco regulatorio específico para las stablecoins sistémicas denominadas en libras esterlinas, lo que supone un hito relevante para los pagos digitales en el Reino Unido. Analizamos los requisitos clave y sus implicaciones para el mercado.

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Cuando el Banco de Inglaterra publica un documento de consulta con prólogo del Gobernador Andrew Bailey, toda la industria de servicios financieros toma nota. El documento de noviembre de 2025 sobre stablecoins sistémicas denominadas en libras esterlinas no es una excepción: representa la visión más detallada ofrecida hasta la fecha por el banco central sobre cómo deben regularse los tokens de pago digital en Gran Bretaña.


Las stablecoins como infraestructura de pago

La premisa central de la propuesta del Banco es clara: las stablecoins que lleguen a utilizarse ampliamente en pagos cotidianos podrían representar riesgos para la estabilidad financiera del Reino Unido y, por tanto, requieren una regulación proporcional a ese riesgo. No es una preocupación teórica. Los volúmenes globales de transacciones con stablecoins superaron los $33 billones en 2025, y el Banco se está posicionando para gestionar las implicaciones sistémicas de forma preventiva, no reactiva.

Lo que distingue esta propuesta de enfoques regulatorios anteriores es su atención al umbral "sistémico". Las stablecoins no sistémicas —aquellas que aún no han alcanzado una adopción generalizada en pagos— permanecen bajo la supervisión exclusiva de la FCA. No obstante, una vez que una stablecoin supera dicho umbral, queda sujeta a un régimen de doble regulación supervisado tanto por el Banco de Inglaterra como por la FCA.


Los requisitos de respaldo

El aspecto más relevante de la propuesta se refiere a cómo deben respaldar sus tokens los emisores de stablecoins. El Banco propone que los emisores sistémicos mantengan parte de sus activos de respaldo en deuda pública británica a corto plazo y conserven cuentas de depósito en el propio Banco de Inglaterra. Es un desarrollo significativo: en la práctica, integra a los emisores de stablecoins en la misma infraestructura financiera que sustenta la banca tradicional.

Para los usuarios, esto es relevante porque aborda la pregunta fundamental que ha perseguido al mercado de stablecoins desde sus inicios: ¿puede realmente canjearse una stablecoin a valor nominal en moneda fiat? La respuesta del Banco es exigir exactamente eso: "estabilidad del valor nominal, un derecho legal sólido y la posibilidad de canjear siempre a la par en moneda fiat".


Implicaciones para el ecosistema de pagos digitales del Reino Unido

Las implicaciones prácticas van mucho más allá de los propios emisores de stablecoins. Si el marco logra crear tokens en libras esterlinas genuinamente estables y bien regulados, los efectos sobre los pagos transfronterizos, la facturación empresarial y las transacciones minoristas podrían ser considerables. Las stablecoins en libras esterlinas bajo la supervisión del Banco de Inglaterra contarían con un nivel de credibilidad institucional que ninguna stablecoin privada existente puede igualar.

El cronograma de la consulta prevé que los Códigos de Práctica detallados se finalicen en 2026, en línea con el calendario más amplio de autorización de criptoactivos de la FCA. Para los participantes del mercado, el mensaje es claro: el Reino Unido está construyendo una arquitectura regulatoria en la que los activos digitales y las finanzas tradicionales operan bajo estándares de supervisión equiparables. Si ese marco atraerá a emisores globales de stablecoins hacia Londres o los empujará hacia jurisdicciones más permisivas sigue siendo la pregunta abierta.

Fuente: Bank of England